Muchos seniori viven con la creencia de que, con la edad avanzada, el dolor o la debilidad, el movimiento ya no forma parte de sus vidas. Sin embargo, es todo lo contrario. Es cuando dejamos de movernos cuando los músculos empiezan a debilitarse y las articulaciones se agarrotan más rápidamente. La buena noticia es que incluso el ejercicio sentado puede hacer maravillas. Mantiene el cuerpo activo, la mente fresca y mejora enormemente la calidad de vida.
El camino seguro hacia una mejor forma física
El ejercicio sentado es la forma más segura de mantenerse en forma sin riesgos innecesarios. La silla proporciona la estabilidad y el apoyo necesarios, eliminando el miedo a caerse. El ejercicio regular sentado mejora la circulación sanguínea, reduce la hinchazón y mejora al mismo tiempo el equilibrio y la postura. Estos factores son clave para mantener la fuerza muscular y, por tanto, la sensación de confianza en el movimiento normal.
Alivio para cuello y hombros
Es aconsejable empezar el ejercicio relajando la parte superior del cuerpo, ya que la rigidez de cuello suele dificultar actividades normales como comer o leer. Siéntate erguido y gira lentamente la cabeza de un lado a otro para liberar la tensión. También es muy beneficioso encoger los hombros: súbelos hasta las orejas, tira de ellos hacia atrás y suéltalos con una exhalación.
Fuerza y motricidad fina de las manos
Unas manos fuertes son esenciales para la autosuficiencia, sobre todo a la hora de vestirse, cocinar o asearse. Los seniori pueden alternar entre levantar los brazos por encima de la cabeza o estirarlos hacia delante mientras están sentados, utilizando, por ejemplo, una botella de agua como peso ligero. Tampoco olvidemos las palmas: abrir y cerrar el puño o apretar una pelota blanda mejora mucho el agarre.
Piernas y circulación sanguínea
El movimiento de las extremidades inferiores es clave para evitar la hinchazón y para que la sangre fluya correctamente. Resulta muy eficaz extender alternativamente las piernas hacia delante mientras estás sentado y mantenerlas en el aire durante un momento. Igualmente importante es trabajar los tobillos, donde un lento y suave giro del pie a ambos lados ayuda a que la sangre fluya y mantiene la capacidad de caminar.
La respiración como fuente de energía
Todo el montaje debe complementarse con trabajo respiratorio, que calma la mente y fortalece el centro del cuerpo. El senior debe sentarse erguido y concentrarse en inspirar profundamente por la nariz y espirar por la boca. Colocar la mano sobre el abdomen ayuda a controlar la técnica respiratoria adecuada, que a su vez da energía y favorece el habla.
Una rutina que da alegría
Cuando se trata de hacer ejercicio, la regularidad es más importante que la intensidad, por lo que unos minutos al día son perfectamente suficientes. Un breve calentamiento diario dará mejores resultados que un entrenamiento largo y extenuante de vez en cuando. Si un cuidador o la familia se unen a la actividad y se pone música favorita, el deber se convierte en un agradable acto social.
En Atena , creemos que todo senior merece un otoño de vida digno, seguro y amable. Nuestra misión es poner en contacto a las familias con cuidadores profesionales que no sólo tengan la experiencia que necesitan, sino que también tengan el corazón en el lugar adecuado. Si buscas cuidados basados en la confianza, el respeto y un toque humano, Atena está aquí para echarte una mano.