En las entrevistas de trabajo suelen hacerte preguntas del tipo «¿Qué harías si…?». El objetivo no es ni fantasear ni dar la respuesta perfecta. El empleador quiere ver cómo piensas, cuáles son tus prioridades y cómo te comportas en situaciones difíciles. Evalúan tu criterio, tu capacidad para mantener la calma y el respeto que muestras hacia los demás. Una buena respuesta demuestra que actúas de forma reflexiva y responsable.